“Me han diagnosticado una hernia discal”. Es una de las frases que más escucho en mi consulta de Alpedrete, y casi siempre viene acompañada de miedo e incertidumbre. La buena noticia es que una hernia discal no siempre requiere cirugía y, en muchos casos, la osteopatía puede ayudar significativamente a reducir el dolor y recuperar la movilidad.
Qué es exactamente una hernia discal
Entre cada dos vértebras de tu columna hay un disco intervertebral. Piensa en él como una almohadilla con un centro gelatinoso (núcleo pulposo) rodeado de un anillo fibroso más resistente.
Una hernia discal ocurre cuando ese anillo fibroso se rompe y parte del núcleo gelatinoso sale hacia fuera, pudiendo comprimir nervios cercanos.
Diferencia entre protrusión y hernia
- Protrusión: el disco se abomba pero el anillo fibroso no se rompe. Es como un globo que se deforma al apretarlo.
- Hernia: el anillo se rompe y el contenido sale parcialmente. Es un paso más allá de la protrusión.
- Hernia extruida: el material del disco sale completamente y puede migrar.
Es importante saber que muchas personas tienen protrusiones o hernias sin ningún síntoma. Estudios muestran que hasta un 40% de personas sin dolor de espalda tienen hallazgos de este tipo en resonancia magnética.
Por qué aparecen las hernias discales
Degeneración natural
Con la edad, los discos pierden hidratación y elasticidad. Es un proceso normal que empieza alrededor de los 30 años. No significa que vayas a tener dolor, pero sí que el disco es más vulnerable.
Sobrecarga mecánica
- Levantar pesos de forma incorrecta (con la espalda en vez de con las piernas)
- Movimientos repetitivos de flexión y rotación
- Estar sentado muchas horas con mala postura
- Vibraciones constantes (conductores profesionales)
Factores de riesgo
- Sedentarismo y musculatura débil
- Sobrepeso
- Tabaquismo (reduce la nutrición del disco)
- Genética
- Trabajos con carga física
Síntomas de una hernia discal
Los síntomas dependen de la localización y de si comprime algún nervio:
Hernia lumbar (la más común)
- Dolor lumbar que puede irradiarse a glúteo y pierna (ciática)
- Hormigueo o adormecimiento en la pierna o el pie
- Debilidad muscular en la pierna afectada
- Dolor que empeora al sentarse, toser o estornudar
Hernia cervical
- Dolor de cuello que irradia al brazo
- Hormigueo en dedos de la mano
- Contractura cervical persistente
- Dolor de cabeza en la base del cráneo
Cómo aborda la osteopatía una hernia discal
En mi consulta no trato “la hernia” de forma aislada, sino a la persona completa. El disco se ha herniado por algo: una mala mecánica corporal, una zona que no se mueve bien y sobrecarga a otra, tensiones musculares crónicas…
Lo que hago en consulta
1. Valoración completa
Evalúo la movilidad de toda la columna, la pelvis, las caderas. Busco qué zonas no se mueven bien y están haciendo que la zona herniada trabaje de más.
2. Reducir la compresión
Mediante técnicas suaves de tracción y descompresión, busco crear espacio para que el disco deje de comprimir el nervio. No son manipulaciones bruscas: son técnicas progresivas y controladas.
3. Liberar la musculatura
Los músculos alrededor de la hernia se contracturan como mecanismo de defensa. Este espasmo genera dolor por sí mismo y limita la movilidad. Trabajo la musculatura para romper ese círculo vicioso.
4. Restaurar la movilidad
Si una vértebra dorsal no se mueve bien, la lumbar compensa. Si la cadera está rígida, la columna baja carga con el trabajo. Restaurar la movilidad global es clave para que la zona herniada deje de sufrir.
5. Pautas para casa
Te enseño ejercicios específicos de estabilización, posturas para dormir y cómo moverte en el día a día para no agravar la situación.
Qué resultados esperar
La mayoría de hernias discales mejoran con tratamiento conservador. En mi experiencia:
- Alivio del dolor agudo: suele notarse en las primeras 2-3 sesiones
- Mejora funcional: en 4-6 sesiones la mayoría de pacientes recuperan su actividad normal
- Mantenimiento: sesiones espaciadas para prevenir recaídas
Es importante tener expectativas realistas: la osteopatía no “mete el disco para dentro”, pero sí puede reducir la inflamación, descomprimir el nervio, mejorar la mecánica corporal y permitir que el cuerpo se recupere.
Cuándo NO es suficiente la osteopatía
Hay casos donde es necesaria valoración médica urgente:
- Pérdida de control de esfínteres (vejiga o intestino)
- Debilidad muscular progresiva
- Dolor insoportable que no responde a nada
- Pérdida de sensibilidad en la zona genital
Estos síntomas pueden indicar compresión nerviosa grave y requieren atención médica inmediata.
Prevención: cuida tus discos
- Muévete: el disco se nutre por el movimiento. El sedentarismo es su peor enemigo
- Fortalece tu core: una faja muscular fuerte protege la columna
- Cuida tu postura: especialmente si trabajas sentado
- Levanta peso con las piernas: nunca con la espalda flexionada y rotada
- Mantén un peso saludable: menos peso, menos carga para los discos
Si tienes una hernia discal diagnosticada o sospechas que puedes tenerla, puedes consultar en mi consulta de osteopatía en Alpedrete. Valoraré tu caso y te diré con honestidad si puedo ayudarte o si necesitas otro tipo de atención.