Hay un tipo de mareo que casi nunca aparece en los diagnósticos del otorrino y que en mi consulta veo con relativa frecuencia: los mareos cervicogénicos. Es decir, mareos cuyo origen está en el cuello.
Si has ido a otorrino y neurología, te han hecho pruebas de oído y resonancias, y sigue sin saberse de dónde vienen tus mareos, pero a la vez tienes contracturas cervicales crónicas… este artículo te interesa.
Qué es un mareo cervicogénico
Los mareos cervicogénicos son episodios de sensación de inestabilidad, “estoy flotando”, “se mueve el suelo” que se relacionan con disfunciones de la zona cervical alta (las primeras vértebras cervicales, especialmente C1 y C2) y con tensión muscular crónica del cuello.
No son vértigos clásicos (sensación de giro). Son más bien una sensación de inseguridad, niebla, dificultad para enfocar.
Cómo se diferencia del vértigo posicional (VPPB)
| Mareo cervicogénico | Vértigo posicional (VPPB) | |
|---|---|---|
| Tipo de sensación | Inestabilidad, niebla | Giro intenso |
| Duración del episodio | Minutos a horas | Segundos (típicamente <1 min) |
| Desencadenante | Posturas cervicales, fatiga, estrés | Cambios bruscos de posición de cabeza (girarse en la cama, mirar arriba) |
| Síntomas acompañantes | Cervicalgia, cefalea | Náuseas intensas, vómitos a veces |
Si tu mareo es claramente posicional y muy intenso, probablemente sea VPPB y se trata con maniobras de reposicionamiento (Epley, Semont). Si es más sutil y va de la mano con dolor cervical, sospecha origen cervical.
Por qué el cuello afecta al equilibrio
El sistema del equilibrio integra información de tres fuentes:
- Oído interno (vestibular).
- Vista.
- Propiocepción, sobre todo de la zona cervical alta. Las articulaciones cervicales tienen una densidad enorme de receptores propioceptivos que informan al cerebro de la posición de la cabeza en el espacio.
Cuando hay disfunción articular cervical alta (típicamente C0-C1-C2) o contracturas musculares importantes en suboccipitales, esa información llega “ruidosa” al cerebro. El cerebro recibe señales contradictorias entre lo que ven los ojos, lo que dice el oído y lo que envían las cervicales → resultado: mareo.
Síntomas que acompañan a los mareos cervicogénicos
Los pacientes que veo en consulta con este patrón suelen tener varios de estos a la vez:
- Dolor cervical alto, especialmente en la zona suboccipital (la base del cráneo).
- Cefaleas tensionales que arrancan en la nuca y llegan a la frente.
- Sensación de “cabeza llena” o “cabeza pesada”.
- Cansancio visual.
- Dificultad para concentrarse al final del día.
- A veces, tinnitus leve.
Tratamiento osteopático paso a paso
En consulta, una sesión típica de mareo cervicogénico incluye:
- Valoración cervical completa, especialmente C0-C1-C2 (occipucio, atlas, axis).
- Liberación suave de la zona suboccipital (los músculos pequeños bajo el cráneo).
- Trabajo cervical específico sin manipulaciones bruscas en esta zona.
- Tratamiento craneal: la osteopatía craneal aporta mucho en estos casos.
- Recomendaciones: ejercicios de propiocepción cervical, hábitos posturales.
La mejoría suele empezar tras la primera sesión y consolidarse en 3-4. Es uno de los tratamientos en los que más diferencia veo entre antes y después.
Ejercicios suaves para mejorar la propiocepción cervical
Antes de hacerlos, importante: estos ejercicios son SUAVES. Si te marean más, para.
1. Movimientos cervicales con ojos cerrados (30 segundos) Sentado, cierra los ojos. Mueve la cabeza lentamente diciendo “sí” 5 veces, “no” 5 veces, y “como un péndulo” inclinando lateralmente 5 veces. La idea no es estirar, es REEDUCAR la propiocepción.
2. Mirada con cabeza fija (1 minuto) Cabeza inmóvil, mueve solo los ojos arriba-abajo, derecha-izquierda. 10 repeticiones de cada.
3. Equilibrio simple (30 segundos cada lado) De pie, junta los pies, cierra los ojos, mantén el equilibrio. Si no puedes, pies separados y ojos abiertos. Progresa según mejoras.
Cuándo NO es cervical y necesitas otro profesional
Acude al médico si:
- El mareo es muy intenso o te tira al suelo.
- Va acompañado de pérdida de visión, dificultad para hablar, o adormecimiento facial.
- Aparece tras un golpe o accidente.
- Empeora rápido en días o semanas.
Estas pueden ser señales de problemas neurológicos o vasculares que necesitan valoración urgente.
¿Te puedo ayudar?
Si llevas tiempo con mareos que nadie acaba de diagnosticar y tienes a la vez tensión cervical crónica, una valoración osteopática puede aportar. No prometo milagros, pero en pacientes con este patrón clínico, la mejoría suele ser clara.
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