El dolor de cadera al caminar es una de las consultas que más crecen en mi consulta a partir de los 45-50 años, aunque también lo veo en pacientes más jóvenes muy activos. El problema es que “cadera” es una zona muy amplia y dentro de ella hay estructuras muy distintas: articulación, bursas, tendones, nervios, musculatura profunda. Identificar qué duele exactamente cambia completamente el tratamiento.

En este artículo te explico las cinco causas más frecuentes, cómo identificar la tuya por la zona exacta del dolor, y cuándo es importante acudir a un traumatólogo en lugar de a un osteópata.

Las 5 causas más comunes

1. Artrosis de cadera (coxartrosis)

Quién lo sufre: especialmente a partir de los 55 años, más frecuente en mujeres.

Dónde duele: en la ingle, irradiando hacia la parte interna del muslo. A veces se confunde con dolor pubiano.

Cómo se identifica: el dolor aparece al iniciar la marcha (los primeros pasos al levantarte), mejora cuando el cuerpo se calienta, y vuelve a empeorar tras caminar largo rato. Pierdes movilidad sobre todo en la rotación interna (girar la pierna hacia dentro).

Qué hacer: la artrosis no se cura, pero se ralentiza y se trata el dolor. La osteopatía puede mejorar la movilidad y reducir las compensaciones que duelen. En estadios avanzados, prótesis. Necesitas valoración de traumatólogo si el dolor te impide actividades básicas.

2. Bursitis trocantérea

Quién lo sufre: muy común entre los 40 y 60, sobre todo en mujeres. También en runners.

Dónde duele: en la cara externa de la cadera, sobre el hueso que sobresale (trocánter mayor). Empeora al dormir sobre ese lado.

Cómo se identifica: dolor punzante en la cara externa al presionarlo. Empeora al subir escaleras, al levantarse de una silla baja, y especialmente al dormir de lado. A veces se irradia por la cara externa del muslo hasta la rodilla.

Qué hacer: el tratamiento osteopático y de masaje funciona muy bien. Se trabaja la cadera, la pelvis, el glúteo medio (suele estar débil o atrofiado), y se valoran las compensaciones desde el pie y la espalda. Casi siempre hay una causa mecánica.

3. Síndrome del piriforme y dolor del glúteo profundo

Quién lo sufre: trabajadores que pasan muchas horas sentados, runners, ciclistas.

Dónde duele: en el glúteo, profundo, a veces irradiando por la parte posterior del muslo (que la gente confunde con “ciática”).

Cómo se identifica: el dolor empeora al estar sentado, al cruzar las piernas o al hacer giros. Si pones la pierna afectada cruzada sobre la otra y empujas la rodilla hacia abajo, suele provocar el dolor.

Qué hacer: tratamiento osteopático del piriforme y del glúteo, estiramientos específicos, y revisar la postura sentado. Es uno de los problemas más típicos en teletrabajadores. Tienes más detalle en mi artículo de síndrome piramidal.

4. Tendinopatía del glúteo medio

Quién lo sufre: mujeres post-menopáusicas, runners, personas que hacen excursionismo intenso sin entrenamiento de fuerza.

Dónde duele: parte alta-externa de la cadera, justo encima del trocánter. A veces se confunde con la bursitis.

Cómo se identifica: dolor al levantarte de una silla o al apoyar todo el peso en una pierna (test: cuando te pones un pantalón apoyándote en una sola pierna, ¿duele?). Empeora con la actividad y al dormir de lado.

Qué hacer: el masaje deportivo + ejercicios de fortalecimiento del glúteo medio + corrección postural en la marcha. El reposo total NO es la solución; el músculo necesita carga progresiva controlada. Suele necesitar 6-8 semanas de trabajo constante.

5. Pinzamiento femoroacetabular (sobre todo en jóvenes deportistas)

Quién lo sufre: hombres y mujeres jóvenes (20-40) muy activos: corredores, jugadores de fútbol, padel, hockey.

Dónde duele: dolor en la ingle al flexionar la cadera profundamente (sentarse en posiciones bajas, agacharse, golpear el balón). A veces sensación de bloqueo o “click”.

Cómo se identifica: el dolor empeora al sentarse en sillas bajas o en cuclillas. Limitación clara de la flexión y rotación interna.

Qué hacer: necesita valoración traumatológica con resonancia. El tratamiento conservador (osteopatía + ejercicio terapéutico) funciona en muchos casos. Si hay daño estructural significativo a veces se requiere artroscopia.

Test sencillos que puedes hacer en casa

Antes de ir al fisio o al médico, vale la pena identificar la zona exacta:

Test 1 — Localización con un dedo

Con un solo dedo, intenta señalar el punto exacto donde te duele:

  • En la ingle, parte anterior → posible artrosis o pinzamiento.
  • En el hueso lateral (el que se nota al tocar la cadera) → bursitis o tendinopatía.
  • En el glúteo, profundo → piriforme o glúteo medio.
  • En la parte trasera, alto, cerca del sacro → puede ser dolor sacroilíaco (otra causa frecuente). Mira el artículo sobre dolor sacroilíaco si te suena.

Test 2 — Test de Trendelenburg

De pie, levanta una pierna por delante (la sana). Si tu cadera del lado de apoyo (la que duele) “cae” o se ladea, indica debilidad del glúteo medio. Es muy frecuente y muy tratable.

Test 3 — Test de FABER

Tumbado boca arriba, cruza el tobillo de la pierna afectada sobre la rodilla contraria (postura del “4”). Empuja suavemente la rodilla hacia el suelo:

  • Si reproduce dolor en la ingle: posible problema articular (artrosis, pinzamiento).
  • Si reproduce dolor en el glúteo o detrás: piriforme o sacroilíaca.

Estos test no diagnostican nada por sí mismos, pero te orientan sobre qué profesional consultar.

Tratamiento osteopático según la causa

En consulta, dependiendo de qué duela:

  • Artrosis: trabajo movilizador suave, técnicas para descomprimir la articulación, tratamiento de la lumbar y el psoas que suelen estar comprometidos por las compensaciones.
  • Bursitis trocantérea: liberación del glúteo medio, técnicas miofasciales, valoración del pie y la pelvis (suele haber un patrón compensatorio).
  • Piriforme: tratamiento manual directo (suave) del piriforme, glúteo y rotadores profundos. Estiramientos pautados para casa.
  • Glúteo medio: tratamiento manual + plan de fortalecimiento. Esta NO se cura solo con manos, necesita ejercicio.
  • Pinzamiento: solo puedo ayudar con las compensaciones; el daño estructural es ámbito quirúrgico si es severo.

No te quedes en casa con osteopatía o masaje si:

  • El dolor apareció tras una caída o golpe fuerte.
  • Te impide apoyar el peso en la pierna.
  • Va acompañado de fiebre o enrojecimiento.
  • Hay deformidad visible o limitación severa del movimiento.
  • No mejora nada en 6-8 semanas con tratamiento conservador.

Estas señales pueden indicar fractura, infección o lesión estructural que necesita imagen (radiografía, resonancia) y a veces cirugía.

¿Te puedo ayudar?

Si tienes dolor de cadera al caminar de causa mecánica (que es la mayoría) y quieres una valoración antes de decidir si necesitas traumatólogo, en mi consulta exploramos qué estructuras están implicadas y diseñamos un plan.

Trabajo combinando osteopatía con masaje deportivo cuando hace falta. Cada caso es distinto: a veces son 2-3 sesiones, otras un trabajo de 6-8 semanas con ejercicios pautados.

Escríbeme por WhatsApp al 643 961 065 o reserva tu cita. Mi consulta está en Alpedrete, accesible desde toda la Sierra de Guadarrama y Sierra Noroeste de Madrid.